Virus de papiloma humano

Virus de papiloma humano

Virus de papiloma humano

 

 

Hay más de 150 tipos del VPH. Alrededor de 40 tipos infectan el área genital de los hombres y las mujeres, y se transmiten mediante el contacto con la piel durante el sexo vaginal, anal u oral. La infección genital del VPH puede ocurrir aún si no tiene coito sexual.

Al igual que con muchas otras infecciones de transmisión sexual, a menudo no hay signos ni síntomas de la infección genital del VPH. Por ello, la persona infectada generalmente no sabe que ha contraído la infección y puede transmitirla a otras personas sin darse cuenta.

El VPH es un virus. Al igual que con todos los virus, la infección del VPH ocurre cuando el virus entra en

las células. Una vez que se encuentra dentro de una célula, el virus de papiloma humano se apodera de la maquinaria interna de la célula y la usa para hacer copias de mismo. Estas copias pueden infectar a otras células cercanas. Las células infectadas se pueden volver anormales o alterarse. La infección del VPH es un proceso lento. En la mayoría de las personas, el sistema inmunitario elimina este virus del cuerpo antes de que ocurra una enfermedad.

 

 

 

El virus de papiloma humano y las verrugas genitales

Hay aproximadamente 12 tipos del VPH que causan verrugas genitales. A estos se les llaman “tipos de bajo riesgo”. La mayoría de los casos de verrugas genitales se deben a solo dos tipos de bajo riesgo: el tipo 6 y el tipo 11.

Las verrugas genitales son masas de tejido que pueden aparecer en la parte exterior o interior de la vagina o del pene y pueden propagarse a la piel que se encuentra cerca de estos órganos. Las verrugas genitales también pueden crecer alrededor del ano, en la vulva o en el cuello uterino. Pueden causar picazón (comezón) o dolor, o no producir ningún síntoma. Las verrugas genitales no son ni se vuelven cancerosas. Además, se pueden extraer con medicamentos o cirugía.

El virus del papiloma humano y el cáncer

Hay por lo menos 13 tipos del virus del papiloma humano asociados con el cáncer del cuello uterino, ano, vagina, pene, boca y garganta. Los tipos del VPH que pueden causar cáncer se llaman “tipos de alto riesgo”. La mayoría de los casos de cáncer relacionados con el virus del papiloma humano se deben solo a dos tipos del virus del papiloma humano de alto riesgo: el tipo 16 y el tipo 18.

El sistema inmunitario combate la mayoría de las infecciones de alto riesgo y bajo riesgo del virus del papiloma humano y las elimina del cuerpo. Las infecciones que el cuerpo no elimina se llaman infecciones persistentes. Una infección persistente con un tipo del VPH de alto riesgo puede hacer que las células se vuelvan anormales y dar lugar a un problema médico que se llama precáncer. Generalmente esto ocurre al cabo de varios años. La prueba de detección de cáncer del cuello uterino puede detectar los signos de alteraciones anormales en las células del cuello uterino y permitir que el tratamiento se proporcione en las primeras etapas para que no se convierta en cáncer (consulte “Prueba de detección de cáncer del cuello uterino”).

Vacunas contra el virus del papiloma humano

Hay una vacuna disponible que puede prevenir la infección con el VPH. Esta vacuna protege contra los tipos del VPH que producen la mayoría de los casos de cáncer de cuello uterino, precáncer y verrugas genitales. La vacuna contra el VPH es segura y eficaz. Millones de

personas en el mundo han recibido la vacuna contra el VPH sin presentar efectos secundarios graves.

Quién debe vacunarse contra el virus del papiloma humano

Las niñas y los varones deben recibir una serie de tres vacunas contra el VPH. La vacuna funciona mejor cuando se administra antes de que una persona sea sexualmente activa y se exponga al virus del papiloma humano, pero aún se puede reducir el riesgo de contraer este virus si se le administra a una persona después de que esté sexualmente activa. La edad ideal para recibir la vacuna es a los 11 años o 12 años, aunque se puede administrar desde los 9 años hasta los 26 años de edad. En los jóvenes de 9–14 años, se recomiendan dos vacunas. La segunda vacuna se debe administrar a los 6–12 meses después de la primera. En los jóvenes de 15 años a 26 años, se recomiendan tres vacunas.

Si su hijo/a no ha recibido todas las vacunas recomendadas, no tendrá que “comenzar desde el principio”. Podrá recibir la próxima vacuna que le toca aun si ha trascurrido más tiempo del recomendado entre cada vacuna. Este es el caso también si no ha terminado de recibir las vacunas recomendadas a los 26 años. Si tiene alguna pregunta sobre la administración de las vacunas del VPH, hable con su profesional de atención médica.

 

 

 

 

FUENTE: AMERICAN COLLEGE OF OBSTETRICIANS AND GYNECOLOGISTS
IMAGEN: GOOGLE

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